Heredar bienes materiales es sólo una de las ventajas de hacer un Testamento, pues la serenidad y seguridad financiera y patrimonial que ganan los sucesores es el mayor objetivo de este instrumento legal.
Ya sean propiedades inmobiliarias, vehículos, obras de arte, joyería, cuentas bancarias, acciones y un sinnúmero de posesiones con valor económico e incluso sentimental, es siempre correcto deshacerse de la idea que persiste como “No tener nada que heredar”. Lo que para una persona en vida puede carecer de valor aparentemente, para un sucesor puede significar una gran ayuda.
Es hora de romper el tabú que asocia al Testamento con la inminente muerte y abrirse a la idea de prevención para heredar tranquilidad y bienestar a la gente que amamos.